UNO Fresh: Ripo
Angel Sanz / Foto: Ripo
A base de insistir número tras número, creo que ha quedado claro que en UNO somos fans de muchos aspectos del arte y la creatividad visual. Pero, sin duda, dos de los pilares esenciales de nuestra vocación son la tipografía y la intervención urbana. He aquí uno de los tipos que ha sabido combinar ambos campos con una fórmula fresca aunque reconocible. Mr. Ripo, skater desde enano y “graffitero” de vocación desde su primer hogar en la gran manzana -ahora asentado en nuestro país-, combina la caligrafía en grandes formatos con los contextos espaciales de las grandes ciudades. Nos presenta falsos eslóganes que, como cualquier intervención de arte urbano que se precie, invitan a cuestionar nuestra relación con las ciudades aportando un puntazo de sentido del humor cargado de filigranas. Si no tienes la suerte de cruzarte con su obra por la calle, por favor visita su web
¿Cuánto tiempo llevas relacionado con el skate?¿Alguna vez has trabajado en el sector? Empecé a patinar hacia el 94 y estuve muy metido hasta el 2000, aproximadamente. Desde entonces me he concentrado mucho más en mi obra artística y no he patinado tanto. Todavía no he trabajado en ningún encargo comercial para el patín, pero estoy abierto si parece interesante.
¿Cuáles son los mejores y peores aspectos del patín? Lo mejor es que es jodidamente divertido y si viajas a cualquier parte del mundo, automáticamente puedes conectar con skaters. Lo peor es que duele.
Revélanos alguna de tus fuentes de inspiración… Mis amigos y ciudades.
¿Algún icono, referente, máster, sensei, héroe…? El trabajo de Tauba Auerbach es apabullante.
Por favor, menciona algún otro artista/diseñador/fotógrafo/… que esté empezando y a quien respetes. 1,90, Ruben/Rubin y Max Gleason.
La estética
A priori, no hay mucho nuevo que decir de la caligrafía de RIPO… A simple vista, se trata tan sólo de eslóganes del estilo comercial de los años 50. Americana, pop-art, referencias al tattoo…Pomposo, voluptuoso, deseando llamar la atención a toda costa. Letras pintadas a mano con el cariño de un tendero de hace 30 años y la poesía de un rockero. ¡Léeme, léeme! Un estilo ya clásico a priori, pero ¿qué sucede si esos mensajes se sobredimensionan cubriendo fachadas enteras de edificios y se pintan con colores más chillones que el de cualquier anuncio de una revista pop? Pues sucede que tanto la caligrafía como ese muro gris cobran un nuevo significado juntos, y ese tapiz urbano se convierte en el decorado perfecto de la película de tu vida (o en los créditos, si lo prefieres).
Publicado en el número 43 de UNO Skate Magazine




