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El mal llamado GIBRALTOUR

Texto y fotos: Eric Antoine  Publicado en: UNO SKATE MAGAZINE NÚM: UNO 55

La primera parada del tour etnies estaba programada en málaga. puede que penséis que es poco original, pero la verdad es que es un destino ideal para cuando el frío se ha apoderado de zonas más al norte de europa, y en cuanto a spots no paran de salir nuevos por todas partes. sea como fuere, nuestra pequeña avanzadilla (Barney Page, Julián Furones, Axel Cruysberghs, Deniz Yilmaz y Joan Galcerán) tenía instrucciones de ofrecer un par de demos, en el recién estrenado skatepark de Málaga y en Albufeira (sur de Portugal).

El show de Barney Page
Para vivir en un país tan hundido en la crisis económica como España, nos sorprendió la aparente bonanza que se respiraba en Málaga. Y esta impresión sin duda vino reforzada al ver el nuevo skatepark de cemento de la ciudad, situado justo en frente de un gran centro comercial en una zona, digamos, adinerada. No soy fan de hablar sobre lo que pasa en las demos ya que la mayoría suelen ser bastante parecidas y se resumen en un aluvión de trucos, bocas abiertas de los locales más jóvenes (y no tan jóvenes), los a menudo “bobos” comentarios de un speaker improvisado, y las peleas de los asistentes por cualquier pegatina o material… Sin embargo, a veces pueden pasar las cosas más extrañas. Tan pronto bajamos del coche, Barney se acercó al parque antes que nadie; aquel día se celebraba un campeonato, por lo que el sitio estaba bastante lleno. Se sentó en un banquito para montar su tabla nueva e instantáneamente fue rodeado por hordas de niños que, si bien mantuvieron las distancias al principio, terminaron por rodear sin miramientos al pobre Barney.

No exagero al decir que nadie de los que presenciamos el momento entendimos qué estaba pasando realmente. Barney es más bien tímido así que sencillamente se levantó y empezó a caminar lentamente hacia otro sitio, y cuando se dio cuenta de que le estaban siguiendo corrió hasta un muro cercano y se subió arriba del todo. ¡Aun así dos o tres niños de los más ágiles subieron también! Barney ni habla una palabra de castellano ni está acostumbrado a situaciones de este tipo. Y ahí estaba él, atrapado en lo alto de un muro y sin intención de lanzarse a un baño de masas, por lo que se tiró hacia el otro lado del muro y esperó a que los ánimos se calmaran un poco. Con todo mi respeto a Barney y su increíble patín, he de añadir que hubiera entendido que algo así pasara con Paul Rodriguez o Andrew Reynolds, pero estoy seguro de que el 89% de esos niños no tenían ni idea de a quién estaban persiguiendo.

Mientras tanto Axel, Julián y el resto de compañeros españoles patinaban tranquilamente el parque. Este extraño acontecimiento permanece inexplicado hasta la fecha. ¿Fue el color de su pelo, una tabla “molona”, un perfume especial…? Nunca lo sabremos.

¿Málaga agotada?
Muy a menudo escuchamos que las ciudades que reciben a demasiados patinadores de tour están muertas. Todo está hecho, los spots están muy vistos, etc. He de admitir que cuando me comunicaron el destino del viaje pensé lo mismo; nada demasiado exótico… Y es que incluso cuando puedes ver en cualquier vídeo escandinavo la ciudad por todas partes durante sus éxodos invernales, Málaga está todavía repleta de buenos sitios y con muchas posibilidades. Nos habían advertido que la poli estaba algo dura últimamente, pero la verdad es que todavía hay mil y un sitios donde patinar lejos de ellos, como parques o escuelas. Málaga sigue siendo un destino genial cuando el clima está jodido más arriba en el mapa.

Bien, Axel y yo perdimos un día en la policía denunciando el robo de su preciada maleta. Un experto ladrón de coches se las había apañado para abrir el nuestro ¡sin dejar marca alguna! Tan sólo podía apreciarse un pequeño rasguño y una abolladura bajo la cerradura de la puerta del conductor. Regla número uno si vas de tour: ¡Nunca dejes nada a la vista dentro del coche! A parte de este incidente, Málaga estuvo genial. Puedes desayunar junto a la playa o hincharte a espetos de sardinas, mientras tus amigos están en clase o trabajando… Esto en particular mantuvo a Axel entretenido todo el viaje, siempre que la destrucción de cualquier spot no estuviera a la vista. Cualquier cosa que se propuso durante el viaje la hizo en un mínimo número de intentos, acompañado de risas con Barney.

Chiclana, Albufeira y crisis.
Hace unos años descubrí Chiclana, situada a unos pocos kilómetros de la frontera con Portugal, en la provincia de Cádiz. La ciudad estaba en plena expansión con nuevos barrios construyéndose por completo. Nuestro amigo Germán era propietario de una prometedora tienda, y la ciudad les acababa de ayudar a construir un skatepark. Había una buena escena.

Nos juntamos con Germán el primer día que llegamos y nos encontramos con que había tenido que cerrar la tienda y ya no parecía tan optimista como la última vez que nos habíamos visto. Recuerdo haber patinado en el centro comercial en mi última visita, y cuando fui en esta ocasión pude comprobar como la mitad de las tiendas habían cerrado y algunas zonas residenciales estaban literalmente abandonadas por sus propietarios. Por suerte para nosotros sólo teníamos que pasar un par de días ahí para patinar, y lo hicimos junto a unos bloques de casas que en mi opinión no estaban del todo terminados. La combinación de banks, rails y bordillos dieron mil y una posibilidades.

Muchas gracias Germán, ¡mucho ánimo y aguanta tío!

Nos encontramos con la misma crisis en Portugal. La cosa ha pegado bien fuerte en la zona y cualquiera que abra un poco los ojos podrá verlo. Casas en primera línea de mar a la venta y una ciudad turística fantasma fueron la tónica de esos días.

Nunca pospongas
En los viajes de patín la gente suele elegir estratégicamente qué sitios se van a patinar y en qué momento. Si bien esto no es una regla estricta, incluso el fotógrafo o el team manager cierran indirectamente el asunto reservando un día y demás. De echo no conozco a nadie que lleve a sus chicos el primer día a un gran set de escaleras o al rail más grande de la zona ya que, entre otras cosas, siempre está el miedo a que se lesionen la primera jornada y se fastidien para el resto del viaje. Además, sabemos que muchos de estos skaters no pueden esperar a bajarse del coche para tirarse de cabeza por el barranco de turno. Pasa a menudo, lo he vivido. Por otra parte, los patinadores más concienzudos planificarán su lista de sitios en función del peligro/climatología/interés o nivel de cansancio.

Puede que penséis que esto no es divertido o que se aleja de la idea natural del patín. Pues bien, esta máxima planificación no es aplicable al tipo de patinador al que yo denomino “Paracaidista”. Barney y Axel adoran saltar y no les importa una mierda en qué día, el clima, el peligro, su estado físico o que los planetas se encuentren alineados. No planifican, patinan lo que sea cuando sea.

Una tarde, después de un largo día de patín, la demo en Málaga y unas birras, nos subimos al coche para echar un vistazo a un spot; plano muy inclinado con bordillo arriba.

Nos bajamos todos del coche y mientras yo abría mi puerta Barney ya se estaba tirando de ollie para dentro del bank. ¡Yo ni siquiera podía verlo! Encendimos los focos y la sesión estaba servida, incluso cuando el team manager, el fotógrafo y el filmer sugerían volver al día siguiente con una mejor luz. Misión imposible, Axel cayó un boneless al plano y después un nollie, mientras que Julián se agenció una extraña “Furonería”. Al día siguiente volvimos y pudimos grabar como es debido todos esos trucos y algunos más.

Una sesión que tiene que suceder, nunca debe posponerse… - EA