From NYC to Detroit

Pues dicho y hecho; la pasada primavera el team de skaters de la casa hacían sus maletas, se despedían de sus países y quedaban en el aeropuerto JFK de Nueva York para darse pata y comer fritanga durante dos semanas. En la terminal les esperaba el team manager de 5boro, Tombo, el cual los llevaría a conocer al resto de sus compañeros. Esa era básicamente la idea de este viaje, juntar a dos grupos de patinadores de estas dos marcas, en la tierra que las vio nacer. 

Personalmente, yo tampoco había pisado nunca los EE.UU. De hecho “Los Estados Unidos” no están grabados en mi cerebro como el nombre de dicho país, para mí se llama “Amerika”. Pronunciado de manera agresiva y tosca, resonando cada una de las letras tal y como suenan en mi lengua materna: el Flamenco (holandés de Bélgica, para el que no lo sepa). Es difícil de representar por escrito: 

/a?m??ri?ka/ 
América suena como algo muy lejano, os lo aseguro, y contiene un cierto eco de ilusión intangible. Cuando un niño dice esta palabra se le ensanchan las pupilas mientras se pregunta secretamente si ese es un lugar real. Están acostumbrados a escuchar toda sarta de fábulas e historias falsas, y América podría ser una de ellas perfectamente.    Para cuando había facturado mi maleta en Bruselas parecía convencido de que me dirigía a un lugar real, pero en cierta manera seguía sintiendo que estaba a punto de volar al interior de la televisión de mi abuela, esa en la que había visto tantas películas (“Jay F Kay”, “Cowboys”, “Chicago”…). El sentimiento sólo se acentuó en el momento de aterrizar. Todo sonaba y se veía tal y como lo recordaba de la pantalla. Un coche de policía pasaba a mi lado y tenía la sensación de que podía agarrarlo y estrellarlo contra mi montaña de muñecos.  

Nos subimos a la furgoneta y una hora y media más tarde ya estábamos en la nueva oficina de 5boro en plena avenida Broadway, con su equipo esperándonos. Nos dimos la mano, miramos revistas de skate, compartimos pizza, y cuando acabamos fuimos a por cerveza para redondear la jornada. Para que luego hablen de barreras culturales… Los dos días siguientes los pasamos en la ciudad de Nueva York, no llegamos a pisar Staten Island, pero pudimos catar los otros cuatro barrios. 5boro, por supuesto, asumieron el cargo de líderes y nos llevaron por todas partes, pero no me cabe duda de que el entusiasmo de los chavales que nunca habían pisado la gran manzana ayudaba a tirar, y mucho, del carro. Era interesante: la mitad del equipo lo había visto todo mil veces, la otra mitad lo hacía con ojos vírgenes.


Y después vino nuestro traslado a Detroit, Michigan, donde todos andábamos igual de perdidos. Fueron 15 horas en coche, cada una de ellas más larga que la anterior. Alejándonos progresivamente de la vida neoyorkina, atravesando Pennsylvania y Ohio en una furgoneta que parecía empequeñecer también a cada kilómetro que avanzábamos. Por suerte cayó en nuestras manos el libro de spots más elaborado de la historia, y es que Detroit era un lugar ciertamente raro en el que situarse. Hace ya una temporada que he vuelto a casa, y aún no tengo muy claro qué pensar de ese lugar. Aunque la verdad es que podría afirmar lo mismo de Nueva York. Tan solo una semana parece un tiempo muy limitado para comprender su escala, y cada día que pasaba allí la ciudad parecía agrandar.  

Patiné, comí e hice las mismas cosas que hago cuando estoy en casa. NYC es NYC, Detroit es Detroit, y el hogar es el hogar, pero la rutina parece ser esencialmente la misma estés donde estés. A ver, no hay duda de que Broadway no tiene la misma presencia que la carretera de 12 kilómetros que cruza mi ciudad. Pero un no-comply sigue siendo un no-comply, y la pizza sigue siendo pizza. Seguro que puedes imaginarte las sutiles diferencias, pero si no es el caso, te aseguro que yo no seré capaz de describirlas.  

Es por ello que prefiero que las páginas siguientes hablen por sí solas, que seguro que lo harán mejor que el tipo que se pasaba los días haciendo no-complys. - BDC

Los skaters de Carhartt presentes en el viaje fueron: Hjalte Halberg, Phil Zwijsen, Rob Smith, Pontus Alv y Bram De Cleen. El grupo de 5boro que se unió lo formaban Jimmy McDonald, Dan Pensyl, Willy Akers, Luidgi Gaydu, Mark Nardelli y Tombo Colabraro.

De las fotos y los vídeos (que puedes ver en su web) se encargaron Bertrand Trichet y Chris Mulhern, respectivamente.



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